Criolipólisis
La criolipólisis es un tratamiento no invasivo que utiliza frío controlado para reducir la grasa localizada que no responde a la dieta ni al ejercicio. Un aplicador enfría la zona tratada y las células grasas, más sensibles al frío que el resto de los tejidos, se dañan y el propio organismo las va eliminando de forma gradual.
No es un tratamiento para perder peso, sino para remodelar zonas concretas, como abdomen, flancos, muslos o brazos. Los cambios aparecen poco a poco, a partir de las primeras semanas, y varían de una persona a otra. Cuando hacen falta varias sesiones en una misma zona, se dejan semanas de descanso entre ellas.
Después de la sesión
Pueden aparecer enrojecimiento, hinchazón, sensibilidad, hormigueo o pequeños hematomas en la zona, que suelen remitir en días o semanas.
No está indicada
En personas con embarazo, con alteraciones por el frío (como el fenómeno de Raynaud o la urticaria por frío), con problemas de sensibilidad nerviosa o con enfermedades inflamatorias de la piel. Por eso, antes de empezar se hace una valoración personalizada.
Presoterapia
La presoterapia es un tratamiento sin cirugía que utiliza presión de aire controlada para estimular la circulación. Un equipo con compresor infla de forma secuencial unas botas o fajas que imitan el movimiento natural del sistema linfático y favorecen el drenaje de líquidos.
Se utiliza para aliviar la sensación de piernas cansadas e hinchadas, reducir la retención de líquidos y mejorar el aspecto de la piel en zonas con celulitis. Es un tratamiento relajante, sin dolor y sin tiempo de recuperación.
Funciona mejor como complemento de hábitos saludables, como una buena alimentación y ejercicio, y no sustituye a un tratamiento para eliminar grasa. Lo habitual es hacer varias sesiones de entre 30 y 45 minutos repartidas en unas semanas.
No está indicada
En caso de trombosis, enfermedades cardiovasculares graves, insuficiencia renal, marcapasos, embarazo, infecciones, tratamiento oncológico o piel muy frágil. Antes de empezar se valora cada caso.
Cavitación
La cavitación es un tratamiento estético no quirúrgico y no invasivo que utiliza ultrasonidos de baja frecuencia para actuar sobre la grasa localizada. Las ondas producen vibraciones en el tejido graso y el organismo va eliminando después los restos a través del sistema linfático.
Se aplica en zonas como abdomen, flancos, muslos o espalda. Suele necesitar entre 6 y 12 sesiones, según las necesidades de cada persona, y los resultados son progresivos. Se potencia con una buena hidratación, una alimentación equilibrada y actividad física, y a menudo se combina con drenaje linfático.
No está indicada
Durante el embarazo y la lactancia, ni en personas con marcapasos, enfermedades cardíacas o insuficiencia renal o hepática. Se realiza tras una valoración previa.
Velux Pro Sapphira (ondas electromagnéticas)
Velux Pro Sapphira es un tratamiento no invasivo que emite energía electromagnética de alta intensidad a través de dos aplicadores grandes. Esa energía provoca contracciones musculares muy intensas, más de las que se logran con ejercicio voluntario, en zonas como abdomen, glúteos, muslos o brazos.
Está pensado para tonificar y fortalecer la musculatura y mejorar el contorno corporal, sin cirugía y sin tiempo de recuperación. Los estudios clínicos publicados sobre esta tecnología suelen usar series de unas cuatro sesiones de 30 minutos por zona y describen mejoras en el tono muscular y en el contorno. Los resultados varían de una persona a otra y se potencian con una alimentación equilibrada y ejercicio.
No está indicado
Si hay implantes o dispositivos metálicos en la zona a tratar. Antes de empezar se hace una valoración personalizada.
Maderoterapia
La maderoterapia es una técnica de masaje corporal que utiliza rodillos, copas y otros instrumentos de madera. Con movimientos repetidos y una presión concreta, se trabaja la zona para favorecer el drenaje de líquidos y mejorar el aspecto de la piel y del contorno corporal.
Además del trabajo estético, es un masaje que muchas personas viven como relajante y que ayuda a aliviar la tensión muscular, por ejemplo en cuello y espalda. Se recomienda hacer varias sesiones para notar los cambios, que dependen de cada persona.
No está recomendada
En personas con problemas circulatorios graves. Durante el embarazo solo debe aplicarse en zonas concretas y siempre tras consultarlo.
Masaje reductor
El masaje reductor es una modalidad de masaje con presión más intensa y un ritmo más rápido de lo habitual. El calor que generan sus movimientos y el trabajo sobre el tejido ayudan a mejorar la circulación de la zona y a estilizar el contorno de la figura.
Como cualquier masaje, funciona mejor combinado con una alimentación equilibrada y ejercicio, y se recomienda hacer una serie de sesiones para ver cambios progresivos.
Láser lipolítico
El láser lipolítico es un tratamiento estético no invasivo que utiliza láser de diodo, aplicado sobre la piel mediante almohadillas, para ayudar a reducir la grasa en zonas localizadas y mejorar el aspecto de la piel.
Se puede aplicar en abdomen, piernas, caderas, brazos, flancos y glúteos. Es un tratamiento cómodo y bien tolerado: los efectos pasajeros más habituales son enrojecimiento y una leve hinchazón en la zona. Los estudios publicados con láseres de diodo describen reducciones moderadas del grosor de la capa de grasa, que varían de una persona a otra, por lo que se recomienda acompañarlo de hábitos saludables.
Dermovacum
Dermovacum es un tratamiento no invasivo basado en la terapia de vacío: un cabezal ejerce una succión suave y controlada sobre la piel, con movimientos lentos y rítmicos que siguen el recorrido del sistema linfático. Esa succión alterna presión y relajación del tejido, de forma parecida a una vasoconstricción y vasodilatación, y favorece el drenaje del tejido subcutáneo y la circulación de la zona.
Se utiliza para mejorar el aspecto de la piel con celulitis, reducir la retención de líquidos y aliviar la tensión muscular. Es un tratamiento complementario: se hacen varias sesiones y funciona mejor junto a una buena hidratación y hábitos saludables. Después de la sesión puede quedar un ligero enrojecimiento en la zona.
No está indicado
Sobre cicatrices recientes, varices, heridas abiertas, infecciones locales, hematomas o hernias, ni en personas con marcapasos.
Radiofrecuencia corporal
La radiofrecuencia corporal es un tratamiento no invasivo que utiliza energía electromagnética para calentar de forma controlada las capas profundas de la piel. Está pensada para ayudar a mejorar la firmeza de la piel y el contorno de zonas como el abdomen, los glúteos y las cartucheras, sin cirugía y sin tiempo de recuperación.
Cómo actúa
- Un cabezal se desliza sobre la piel, con un gel conductor, y genera calor de forma controlada en la dermis.
- Ese calor ayuda a contraer las fibras de colágeno existentes y estimula la producción de colágeno nuevo, lo que ayuda a mejorar la firmeza y la textura de la piel.
- La mejora es gradual, a medida que el organismo renueva el colágeno durante las semanas siguientes.
Los estudios publicados sobre radiofrecuencia corporal son, en su mayoría, de tamaño reducido y describen mejoras de grado leve a moderado, que varían de una persona a otra.
Zonas que trabajamos
- Abdomen: ayuda a mejorar la flacidez de la piel y el contorno de la cintura.
- Glúteos: ayuda a mejorar la firmeza y la textura de la piel.
- Cartucheras (zona externa de caderas y muslos): ayuda a mejorar la firmeza y el aspecto de la piel, incluida la apariencia de la celulitis.
Qué esperar
Durante la sesión se nota un calor agradable y progresivo. Después puede aparecer un enrojecimiento leve en la zona, que suele desaparecer en pocas horas, y puedes retomar tu actividad habitual.
Los estudios suelen emplear series de varias sesiones, entre 6 y 12 aproximadamente. Tras valorarte, te indicaremos cuántas te convienen. Los resultados se potencian con una alimentación equilibrada y ejercicio, y no sustituyen a la cirugía cuando hay mucho exceso de piel.
No está indicada
En personas con marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados, con implantes metálicos en la zona, durante el embarazo, ni con infecciones o heridas en la piel de la zona a tratar. Se realiza tras una valoración previa.